REGULACIÓN Y LEGISLACIÓN

La UE  establece un marco legal para garantizar el desarrollo de la biotecnología moderna, así como cerciorarse  de que dicho desarrollo se lleva a cabo en condiciones de seguridad.

Tiene como objetivos, por lo tanto, proteger la salud humana y animal así como el medio ambiente, garantizar un etiquetado claro de los OMG en el mercado y posibilitar su trazabilidad de los OMG en el mercado.

La Unión Europa (UE) se rige por el principio de precaución, también llamado principio de cautela, para llevar a cabo la regulación de nuevos productos o tecnologías que pueden conllevar cierto riesgo para la salud pública o el medio ambiente. 

Este principio permite a los legisladores adoptar medidas preventivas cuando la evidencia científica acerca de un peligro para el medio ambiente y/o la salud humana es incierta y las probabilidades de que así sea son altas.

De este modo, la política seguida por la UE de cara a los OMG es una fuerte interpretación de este principio, por lo que los OMG solo pueden ser aprobados si existe la certeza de su inocuidad.

¿Cómo se autoriza un nuevo OMG?

Si una empresa quiere incorporar un nuevo OMG en el mercado, se deben seguir los pasos del proceso de autorización.

  1. En primer lugar, debe presentar una solicitud, a través de la autoridad nacional, a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Esta agencia Europea, proporciona a las instituciones europeas consejo científico y evaluaciones de riesgo sobre los OMG.

¿Qué contiene esta solicitud?

  • Descripción
  • Propuesta de etiquetado
  • Plan de monitoreo
  • Método de detección
  • Estudios y análisis
  1. A partir de la evaluación de riesgo que la EFSA realiza y tras haber consultado los estados miembro y la Comisión, al cabo de 6 meses la EFSA da su opinión a la Comisión Europea sobre dicho OMG.
  2. Una vez la opinión de la EFSA está disponible, la Comisión Europea abre una consulta pública en su página web durante 30 días. Esta consulta permite a cualquier ciudadano opinar y debatir sobre la incorporación de ese nuevo OMG. Una vez terminado el plazo la Comisión analiza los comentarios recibidos y consulta a la EFSA para contrastar la información.
  3. Finalmente, la Comisión formula una decisión preliminar y la presenta al comité de comitología correspondiente, el SCoFCAH (Standing Committe of Food Chain and Animal Health).
  4. A partir de aquí, en el caso en que los estados miembro representados en el SCoFCAH no lleguen a un acuerdo mayoritario sobre si la autorización debe ser concedida o no, la Comisión toma la decisión final. Por lo general, y especialmente en el área de los OMG, sucede de este modo puesto que no se consigue una mayoría cualificada.

 

¿Y una vez autorizado el OMG?

Cuando un producto OMG es autorizado, es publicado a través del registro de OMG de la Comisión Europea.

Las autorizaciones tienen una validez de 10 años y estas pueden ser renovadas en periodos de 10 años.

¿Todos los países de la UE deben autorizar a su vez un OGM?

Desde las más tempranas legislaciones sobre OMG, los estados miembro tienen derecho a invocar la cláusula de salvaguardia. Mediante esta cláusula, pueden restringir o prohibir temporalmente el uso o la comercialización de un producto OMG que ha sido aprobado por la EU. Países como Austria, Francia, Alemania, Grecia, Hungría y Luxemburgo hicieron uso de esta cláusula.

Antes de la regulación del 2015, los países que hicieran uso de la cláusula de salvaguardia debían probar su decisión con evidencia científica adicional. Esto implicaba, por lo tanto, que consideraciones basadas en la protección del medio ambiente o en los riesgos para la salud humana, no podían ser usadas para invocar la cláusula.

Esta situación generó controversia: la Comisión acusaba a los estados miembros de hacer un mal uso de la cláusula de salvaguardia; los estados miembro, incluyendo también los más favorables a los OGM (como España o Portugal), reconocían el derecho de los otros países a poder recurrir a la prohibición si así lo decidían.

El año 2015 se revisó la directiva correspondiente (Deliberate Release Directive) para corregir este uso de la cláusula de salvaguardia. Mediante los nuevos cambios, los estados miembro tendrían más poder en cuanto a la regulación de cultivo de OMG en su territorio, sin embargo, la UE mantiene bajo su poder la regulación del comercio.

A partir de entonces, los estados miembro pueden restringir o prohibir el uso de cultivos  pero no de alimentos  procesados o piensos. Esta revisión, pues, supuso un avance al dar más relevancia al rol de los estados miembro en la autorización de OMG.

 

Las actividades, tanto producción como consumo, de Organismos Modificados Genéticamente en España, quedan bajo  la Ley 9/2003.

Mediante esta ley, se han aplicado en España distintas Directivas y Reglamentos europeos para la regulación de los OMG.

En España existe el Consejo Interministerial de Organismos Modificados Genéticamente, el CIOMG, un órgano colegiado competente de la Administración General  del Estado, con poder para conceder las autorizaciones de comercialización de OMG o de productos que contengan OMG.

Es posible acceder al Registro Público de OMG, donde se puede acceder a las distintas resoluciones que vinculan los OMG, así como el uso de transgénicos en las distintas comunidades autónomas.